Iraundo el hombre,

sesgo la mirada

cercenada de la lumbre.

 

Recorrio la verguenza

y la noche estrellada

bertio sobre la almohada

la lluvia de calma

de arboles rojos.

 

Descubre la tierra,

cubriendo las aguas,

desvela las sombras,

velando la luz

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s